Como sabemos, el ofrecer servicios médicos de calidad no depende únicamente del médico o de las enfermeras que mantengan contacto directo con el paciente, sino que es un tema del sistema en general, que tiene que ofrecer condiciones adecuadas para ofrecer servicios de calidad.

Vamos a revisar el hexágono de la calidad en la atención al paciente propuesto por la Secretaría de Salud, que nos sirve de bases o lineamientos generales para tener un sistema de calidad, que se refleje en una atención médica de calidad. Como su nombre lo dice es un hexágono por lo que tiene seis puntos en los que nos debemos de apoyar para lograr la calidad en nuestra atención médica.

  1. Dimensión técnica en procesos: Esta dimensión habla sobre los procesos que debemos de seguir al atender a un paciente, desde el diagnóstico que incluye interrogatorio, solicitud de estudios de laboratorio y gabinete, diagnósticos diferenciales, hasta ofrecer un esquema óptimo de tratamiento. Al ser dependiente de cada persona que realice el abordaje, ya que cada profesional de la salud puede tener un abordaje distinto; es sumamente importante tener procesos establecidos que sean sencillos para que todas las personas que atiendan a un paciente los puedan seguir.
  2. Dimensión interpersonal: Esto se refiere al trato digno, amable, cálido y humano que reciben los pacientes y familiares al recibir atención médica. Ésta es la base de una buena relación médico-paciente ya que un paciente que recibe un trato descortés es más probable que no siga o ponga atención en las indicaciones. Y es muy importante recordar que esto se extiende a familiares de pacientes y no solo al paciente.
  3. Dimensión política: La calidad de la atención requiere de leyes, normas y políticas de salud que obliguen al cumplimiento de estándares de calidad establecidos. Como lo son las guías de práctica clínica, en donde existe consenso de como abordar el diagnóstico y manejo de algún padecimiento en específico, y se debe vigilar que se cumplan estas normas y protocolos para ofrecer una atención de calidad.
  4. Dimensión estructural: La calidad depende de recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos. Y esto se refleja en la administración de riesgos, ya que si disminuye alguno de los recursos la calidad también disminuye, y con esto aumentando los riesgos. Disponer de los recursos necesarios es obligatorio para fines de calidad. A mayor cumplimiento de los estándares de calidad mayor certeza de que se trabajará con calidad.
  5. Dimensión desarrollo organizacional: Aquí se hace mención del desarrollo estructural hacia la responsabilidad en la toma de decisiones y del reconocimiento de errores. Es muy importante poder detectar cuando existe un error y en que parte del proceso ocurrió, para así lograr corregir lo que haya salido mal con la intención de que esto no se repita.
  6. Dimensión eficiencia: También llamada costo/beneficio. Ofrecer una atención de calidad no tiene que interpretarse como uso indiscriminado de recursos, ya que existe un límite en cuanto a recursos, en donde por más que se destinen más de ellos la calidad no va a mejorar. Este punto es principalmente de importancia para la atención médica privada, en donde suele pensarse que por tener muchos estudios, y muy complejos, la calidad es mejor, pero esto no aplica cuando los recursos no son usados de forma eficiente o correcta.

Dr. Bernardo Rea Ruanova **
Administrador de Riesgos Clínicos
Grupo Mexicano de Seguros

**Medicina General

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