En medicina hemos tenido que ir aprendiendo de otras industrias con la intención de mejorar la seguridad de nuestros pacientes, y lo que han enseñado los años de favorecer a una cultura de seguridad es acercarnos para tener organizaciones con alta confiabilidad (OAC) como lo son las plantas nucleares, portaaviones militares, entre otros.

Las metas principales que debemos de perseguir como prestadores de servicios de salud es la estandarización de procesos para evitar errores y hacer, en medida de lo posible, que la atención no dependa de una sola persona, y que los errores sean detectados antes de que sucedan.

En este sentido el Institute for Healthcare Improvement ha analizado y propuesto pasos que debemos seguir para llegar a ser de alta confiabilidad.

  1. Rehusarse a aceptar explicaciones simples: una OAC no deja de indagar en un evento adverso hasta que se entiende perfectamente la causa o causas raíces que lo desencadenaron. En medicina muchas organizaciones no indagan lo suficiente, se encuentra que el error fue de una persona a la cual se culpa y se pasa a lo siguiente, pero no se analiza a profundidad como se puede evitar que esto vuelva a suceder. Se recomienda usar análisis causa-raíz de los eventos adversos para intentar llegar a las causas específicas.
  2. Sensibilidad en las operaciones: las OAC se enfocan en las desviaciones del sistema que pueden existir y en buscar donde pueden salir las cosas mal. En medicina habitualmente no damos interés a esto, y no entendemos que al cambiar una parte del sistema puede desencadenar alteraciones en otras partes de la organización. Por ejemplo: ofrecer un nuevo servicio en un hospital (cirugía, tratamiento, etc.) que provoque alta demanda de pacientes puede provocar tener muchos pacientes y la organización no esta preparada para atender a tantas personas. Por lo que la organización siempre se debe de preguntar que puede salir mal, antes de implementar cualquier cambio. La sensibilidad en las operaciones es resultado de transparencia en reportes de desempeño, sistemas confiables y un adecuado sistema de medición para poder informar a los líderes sobre el desempeño de los sistemas.
  3. Compromiso a la adaptabilidad: las OAC aprenden de forma constante de los errores y cuasi fallas cometidos. En medicina, esto significa que se debe de favorecer una cultura de reporte y de seguridad psicológica, en donde los colaboradores se sientan en libertad e incentivados para hablar de sus preocupaciones y de errores que pudieron haber ocurrido para buscar soluciones y prevenir que se repitan. Buscar que todos los miembros de la organización puedan expresar sus preocupaciones sobre la seguridad de los pacientes con confianza y sin miedo a represalias para adaptar cambios en el sistema.
  4. Respetar las habilidades individuales: en una OAC los trabajos se asignan por habilidades y no por quien tiene la mayor autoridad o jerarquía. Esto solo se puede lograr si trabajamos en equipo, hay buena comunicación, hay transparencia en procesos y seguridad psicológica para compartir lecciones aprendidas. También debe existir un sistema de monitorización y aprendizaje para asegurar la seguridad de los pacientes, así como establecer protocolos detallados y confiables.

Es importante recordar que llegar a ser una organización con alta confiabilidad requiere tiempo, esfuerzo y trabajo en equipo, ya que se requiere que la gente cambie y se adapte a los sistemas que se establecen, los cuales estarán en constante cambio y adaptación.

Dr. Bernardo Rea Ruanova **
Administrador de Riesgos Clínicos
Grupo Mexicano de Seguros

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